It’s Only Rock’n’Roll…
Marah: “If You Didn’t Laugh, You’d Cry” (Yep Rock, 2005)
Es más que eso. Es el quinto álbum de Marah, y quizás por el que much@s de vosotr@s descubráis a esta seminal banda de Philadelphia, donde los hermanos Bielanko, Dave y Serge, llevan la batuta. Con arreglos mucho mas desnudos que en anteriores discos, “If You Didn’t
Laugh You’d Cry” nos ofrece dosis agudas de ese rock’n'roll pendenciero y vacilón que echabamos de menos desde la época de “A nod is as good as a wink…” de Faces, que aúna esfuerzos con el pub rock de Eddie & the Hot Rods y recupera el espÃÂritu del recientemente reeditado “Born To Run”. ¿Quién puede resistirse ante canciones como ‘The Closer’ o ‘The Hustle’(alguien se acuerda de Cornershop)? Pero Marah también son capaces de poner la otra mejilla y entregar piezas folk tan sabrosas como ‘Walt Whitman Bridge’ o la grandiosa ‘Sooner or Later’, que adereza los intermedios entre corte y corte. Un disco para pasarlo en grande, ideal para evitar el hype y el revival que nos asola, y sobre todo que proporciona la aguda sensación de querer ver un concierto suyo porque te temes que va a ser mÃÂtico. Lo dicho: si no os reÃÂs, lloraréis
Era de esperar que el nuevo disco supusiese el comienzo del descenso de la cumbre alcanzada por “Transatlanticism” (Barsuk, 2003), sin embargo, los de Seattle, una de mis bandas favoritas (lo aclaro a priori), tras fichar por una multinacional, nos entregan una colección de canciones que siguen siendo capaces de despertar todo nuestro aparato emocional. Eso sÃÂ, se nota el salto: donde antes se apreciaban las sutilezas lo-fi y su cercanÃÂa al movimiento emo, ahora hay cambios en los arreglos, tendiendo a veces hacia la grandilocuencia (próxima ’stadium band’?). Para màun disco que merezca la pena ha de tener por lo menos tres canciones que no se te vayan de la cabeza una vez las escuchas, y éste las tiene: ‘Marching Bands Of Manhattan’ (preciosa obertura), ‘Crooked Teeth’ (la facilidad de Ben Gibbard para escribir himnos indie-rock va en aumento) y ‘Soul Meets Body’ (melodÃÂa 80’s con guitarra acústica, ahàqueda eso). Personalmente, siempre preferiré a los DCFC anteriores a este disco, pero seguramente ya no vuelvan, asàque demos la bienvenida, de momento, a los nuevos.
